El verano es la época del sol, el aire libre, la playa, la piscina, los paseos, las excursiones… Actividades para las que la protección solar previa es fundamental, como todos sabemos. Pero muchas veces olvidamos algo que es casi tan importante como cuidarla y protegerla antes: hacerlo también después.

Constantemente leemos y escuchamos consejos para proteger nuestra piel antes de la exposición solar. Algo que, por supuesto, es muy positivo y fundamental para que la mayoría tengamos conciencia de los peligros a futuro para nuestra salud y actuemos al respecto.

Sin embargo, para que nuestra piel luzca bonita y saludable no basta con eso, y la recuperación y rehidratación después de un día de sol y aire libre es también fundamental.

Es frecuente caer en el error de creernos “hidratados” al estar usando durante el día un montón de crema. Y, aunque sí que es cierto que la protección (si su formulación es buena) también hidrata y nutre, es insuficiente para que nuestra piel se “recupere” de la cantidad de agua, minerales y nutrientes que pierde durante la exposición a la intemperie.

Por eso es muy importante que prestemos atención al momento posterior y dediquemos un rato a mimar lo que hemos estado todo el día “maltratando”. No sólo por mantener nuestra piel bonita, flexible y tersa. También por evitar su envejecimiento prematuro. Y, por supuesto, para lucir durante más tiempo ese bonito bronceado que hemos conseguido.

Para ello, dos pasos fundamentales:

1.- Aftersun

Imprescindible para calmar, refrescar y rehidratar nuestra piel después del castigo que supone para ella la exposición solar. Aunque podamos pensar que un Aftersun es igual que una hidratante cualquiera, un buen producto, como Sun Secret Water Gel Aftersun, actuará de una forma mucho más eficaz en nuestra piel. Porque está especialmente formulado con complejos calmantes y reparadores que previenen el envejecimiento cutáneo, hidratan y regeneran los tejidos fotodañados contrarrestando la formación de arrugas.

Mención aparte merece el rostro en este tema, ya que es importante utilizar un Aftersun que esté especialmente diseñado para reparar su especial y delicada piel. SUN SECRET SÉRUM REPARADOR AFTERSUN actúa como calmante/reparador, y previene el envejecimiento cutáneo, hidratando y regenerando los tejidos con una textura sérum de color transparente ligera y fresca, de rápida absorción.

Utilízalo SIEMPRE que hayas estado al sol y verás cómo, nada más aplicarlo, la sensación de frescor y elasticidad se multiplica. Y cómo a la larga, sus efectos se notan.

2.- Hidratante

También es muy frecuente pensar que utilizando un Aftersun estamos “libres” de tener que utilizar una hidratante clásica. Otro error que, si corregimos, puede marcar la diferencia después del verano en nuestra piel. Porque el Aftersun nos ayuda a refrescarla y repararla después de una situación “inusual” para ella. Sin embargo, no suele resultar suficiente para mantener nuestra piel correctamente hidratada, ya que están pensados para ser ligeros y su acción es rápida y no tan profunda.

Digamos que aplicar un Aftersun sería como devolver la piel a su estado “normal”. El de cualquier otro día de invierno, en el que necesitamos hidratarla para restablecer su tono y prevenir la excesiva sequedad.

En el entorno de un día de verano, el ritual más recomendable sería utilizar un Aftersun recién llegados de la playa o la piscina, por ejemplo, tras la ducha. Y una buena hidratante, de textura cómoda y fácil de aplicar como la gama SILHOUETTE XPERT de Sensilis, justo antes de acostarnos, aprovechando el descanso nocturno para una hidratación profunda con la que comenzar un nuevo día preparados y siempre bellos.

Sigue estos dos sencillos consejos y a la vuelta de vacaciones tu piel reflejará el descanso y lucirá perfecta para comenzar un nuevo curso… ¡y con un bronceado más duradero!

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