CONSEJOS

Semana Santa a la vista. Claves para elegir tu protector solar

Se acerca la Semana Santa y seguro que muchos ya tenéis destino para disfrutar de unos días diferentes y relajados. Siendo a mediados de abril, este año uno de los destinos más demandados será la playa. Y, si el tiempo acompaña, llegará para la mayoría el primer baño de sol de la temporada. Es hora de sacar del armario bikinis, pareos y vestidos… y también de repasar las claves de una buena protección solar.

Muchos ya lo estamos casi saboreando: Tumbona, revista, bañador nuevo… ¡y a tumbarse al sol por fin después de todo el invierno! Es un momento muy deseado y apetecible, pero en el que debemos tener especial cuidado, ya que esta primera exposición al sol de nuestro cuerpo es la más delicada.

Todos hemos escuchado mil y un consejos sobre los productos de protección solar. Pero no está de más que los reunamos todos en un solo artículo para que, antes de hacer la maleta, tengas claro qué llevarte para estar protegido de verdad.

1.- ¿Las cremas caducan?

Antes de nada, si has encontrado por casa algún producto solar de la temporada pasada y piensas utilizarlo, debes tener en cuenta que no siempre será una buena idea.

Con el tiempo, los componentes de los protectores solares (y de cualquier tratamiento en general) se van degradando, especialmente si han estado en contacto con el aire (es decir, si el envase ha sido abierto). Por tanto, sus propiedades pueden no ser las que esperamos y podemos tener una mala experiencia.

En España la ley obliga a etiquetar los cosméticos con un símbolo que informa sobre el plazo de consumo recomendado una vez abierto el producto (un icono de un tarro con un número, seguido de una letra M, que indica el número de meses que el producto se mantiene en buenas condiciones después su apertura).

Guíate por ello y no utilices ningún tratamiento que haya rebasado este tiempo.

2.- ¿Qué factor de protección elegir?

La respuesta es fácil: cuanto más mejor. Es cierto que existen en el mercado multitud de productos con factores de protección que van desde el 0 hasta más de 100 y que esto genera cierta confusión. Siempre hemos escuchado que depende del tipo de piel, de la tendencia a quemarse… Pero la realidad es que cualquier persona debería utilizar, como mínimo, un factor 30 si lo que busca es proteger realmente su piel frente a los peligros del sol. A partir de ahí, la elección del producto solar deberá estar basada en la textura, la comodidad de su aplicación, el formato, la zona a proteger (no es igual la piel de la zona facial que la corporal, por ejemplo). Y aumentar el factor de protección hasta el 50 en el caso de niños, pieles claras o siempre que la exposición vaya a ser directa y/o mayor a 20 minutos.

Para casos de intolerancias o pieles muy sensibles, existen factores más altos aunque lo recomendable sería evitar la exposición solar.

3.- Aparte del factor de protección, ¿qué más debo mirar en la etiqueta?

Existen dos tipos de rayos ultravioletas que penetran en nuestra piel cuando nos exponemos al sol: los UVA y los UVB. Ambos pueden producir daños y suponen un riesgo para el desarrollo de graves consecuencias, como cáncer de piel.

El Factor de protección de los productos solares suele indicar la protección frente a los UVB, pero no siempre frente a los UVA. Por tanto, asegúrate de encontrar en la etiqueta que tu protector actúa frente a los dos tipos.

También es muy recomendable que sea resistente al agua y/o la humedad. De poco servirá si al primer baño o con el sudor el protector desaparece de nuestra piel, por lo que presta especial atención a que en el envase esté indicada explícitamente esta característica.

4.- ¿Qué más se le puede pedir a un protector solar?

No nos engañemos. Utilizar protección solar es muy importante, y por eso lo hacemos. Pero en la mayoría de los casos, es un rollo. Por eso, algunas marcas están aportando valor añadido a sus productos, convirtiéndolos en algo más que protección solar. Porque, ya que estamos aplicándonos un producto ¿por qué no aprovechar el mismo gesto para conseguir algo más?

Los productos faciales de la gama solar Sun Secret de Sensilis, por ejemplo, están formulados para ser, a la vez, un perfecto tratamiento antiedad, gracias a su exclusiva formulación DNA Safe Complex con activos antioxidantes, regeneradores y calmantes. Y todo ello, por supuesto, con la fotoprotección de máximo rigor farmacéutico que necesitas antes de exponerte al sol.

5.- Consejos generales

Sí, los hemos leído y oído mil veces, pero el riesgo de exponerse al sol sin una protección adecuada es tan importante que no podemos acabar este artículo sin repasar las recomendaciones clave en las que insisten todos los dermatólogos para una protección eficaz:

  • Aplicar el protector media hora antes de la exposición solar, para asegurarnos de que la piel absorbe todos los componentes que lo hagan verdaderamente eficaz.
  • Reaplicarlo cada dos horas o después de cada baño. Igualmente si estamos haciendo deporte y hemos sudado. La humedad hace que el protector se “despegue” de nuestra piel y pierda su efectividad.
  • Limitar la exposición directa al sol: Como en todo, un poco es saludable. Y un exceso puede ser muy perjudicial, aunque hayamos utilizado el mejor protector solar del mundo. Alterna siempre la exposición al sol con ratos de sombra y, por supuesto, evita las horas centrales del día, cuando el sol es aún más potente.
  • Hidrátate: bebe agua suficientemente para que la piel y el cuerpo puedan hacer frente al calor de forma natural. Antes, durante y después de la exposición solar. Y después, no olvides hidratar tu piel con un buen aftersun. Mímala, ¡sólo tienes una!
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